Un plátano de la isla
Un rompecabezas
Un periódico
Una ascensor
Una bicicleta
Un joystick
Una lira
Una biblioteca
Una caja
Unos lentes
Una gata
Tengo las manos con cicatrices de una aguja de máquina de coser, de una comba que me hizo manifestar mi primer fracaso, de un vidrio que surco mi anular, marcas de jugar por más de 18 horas seguidas Zelda y los callos de tomar por más de 15 años el timón de mi querida Picachu.
Un periódico
Una ascensor
Una bicicleta
Un joystick
Una lira
Una biblioteca
Una caja
Unos lentes
Una gata
Tengo las manos con cicatrices de una aguja de máquina de coser, de una comba que me hizo manifestar mi primer fracaso, de un vidrio que surco mi anular, marcas de jugar por más de 18 horas seguidas Zelda y los callos de tomar por más de 15 años el timón de mi querida Picachu.
Tengo una chompa naranja que a nadie le gusta pero que me encanta, un polo de mimo, unas zapatillas de Don Ramón y aun recuerdo los Enatrus en los 80 cuando se tomaban a 1 cuadra del Centro Cívico, así como el olor a sauce por las mañanas en San Isidro. Recuerdo la primera vez que vi sangre salir de mi cuerpo fue un rojo tan intenso que en vez de llorar me sentí orgulloso de que mi bandera tenga ese rojo me sentí feliz…
Tengo palabras de mi madre Oti, que en su eterna sabiduría me enseño cosas con las cuales no hubiese salido elegantemente de los problemas en la vida y tengo vergüenza de no haberla compartido contigo mi amada Ely y quiero que sepas que estoy orgulloso de tí.
No me sonrojo ni tengo miedo al decir te amo, el amor como todo en esta vida no se crea ni se destruye solo se transforma y sé que me falta muchísimo para aprender del amor y para eso estás tú mi amada Shivi Shivi.
Soy de los que corren por no perder un bus hasta por cinco cuadras, me encanta saludar con los brazos abiertos desde 10 metros a la señora que me vende la quinua en las mañanas, ella me dice hijo mientras me sirve mi desayuno calientito. Sonrió a cada persona que me mira aun a sabiendas que piense que estoy loco o que soy tarado. Luego le hablo a mi computadora, ella y yo por 8 horas, debe de tener alma…
Un muñeco de Bruce Lee, una imagen de un elfo nocturno, unos lentes y la costumbre de soñar con abrazar a la mía mama. Una costumbre de corretear, de no poder sacudirme de mi vieja costumbre de canillita, sobreviviendo a los ímpetus que me atormentan por hacer las cosas perfectas…
Unas ganas de vivir unas ganas de existir unas ganas de renegar ese es tu padre gracias por aceptarme….



